Mantenimiento proactivo de los edificios comerciales
La eficiencia energética se ha convertido en piedra angular de todas las propuestas constructivas actuales. Los nuevos edificios que pueden implementar herramientas de IoT (internet of things) son capaces de realizar mantenimientos y comprobaciones mediante sensores. Es el llamado mantenimiento proactivo.
La evolución del sector inmobiliario ha sido brutal desde la implementación de sistemas de domótica y otros como la sensorización de estancias, que mejoran la eficiencia energética.
¿Cómo se realiza un mantenimiento proactivo?
Seguro que estás habituado a ver pocas innovaciones en un sector tan tradicional como la construcción. Sin embargo, en tu edificio, vivienda o local ahora es posible implementar soluciones para un mantenimiento eficiente de la estructura.
Este tipo de mejoras en los sistemas constructivos viene de la mano de la interoperabilidad, que es la capacidad de diversas aplicaciones o herramientas de comunicarse entre ellas para facilitar una información detallada y útil al usuario final. De esta manera, este puede tomar decisiones, en tiempo real, sobre el mantenimiento de los inmuebles.
Con este tipo de aplicaciones del Internet de las cosas, es el propio inmueble el que puede trasladarte un problema o una circunstancia puntual que deba analizarse incluso antes de que hayas reparado en ella.
Integración de edificios con plataformas inteligentes
Uno de los objetivos que te permite lograr la integración del edificio con plataformas inteligentes como Azufre o Tririga es este mantenimiento proactivo, como la gestión eficiente de la difusión del calor por todo un conjunto constructivo, controlando en todo momento los parámetros que desees que se mantengan constantes.
Por otro lado, la aplicación de estas innovaciones tecnológicas te hace posible la incorporación de sistemas de energías renovables en los edificios, que de otra manera podrían no ser viables debido a la complejidad de valorar su eficacia o ineficacia de manera manual. Esto permite optimizar todos los parámetros que se incorporan con las nuevas energías.
Una vez que puedas controlar los parámetros, también puedes obtener informes detallados en los que podrás, por ejemplo, valorar las condiciones reales de mantenimiento térmico de una instalación, como puede ser la existencia de fugas de calor o zonas mal climatizadas, mejorando no solo la gestión del edificio sino también aportando mayor confort a los usuarios.
Simplificación de las tareas de gestión
Para los gestores de inmuebles, Internet de las cosas es una herramienta que facilita una mejor y más sencilla gestión de sus tareas.
La aplicación de sensores en las construcciones redunda en un menor tiempo de búsqueda y análisis de problemas, puesto que es el propio sistema el que se encargará proactivamente, mediante avisos o informes, de facilitar las informaciones necesarias para el correcto mantenimiento.
Esto contrasta con lo que sucedía en una situación clásica, cuando gestores y administradores de inmuebles tenían que pasar horas investigando si la eficiencia energética era óptima o deficiente. Los nuevos dispositivos BEMS (Building Energy Management System) son ahora los encargados de facilitar automáticamente dicha información, no solo de una manera más precisa sino además en tiempo real.
Como ves, las nuevas tecnologías influyen muy positivamente en el mantenimiento proactivo de instalaciones y en la eficiencia energética.







