Crowdinvesting, la llave de entrada del inversor minorista al mercado inmobiliario
El término sajón crowdinvesting se ha hecho muy popular en los últimos años gracias a Internet y a la oferta de inversiones que facilitan las nuevas tecnologías. La traducción literal sería algo así como la ‘inversión de las masas’, que es algo que no suena demasiado bien, pero que en realidad implica el acceso a ciertas inversiones por parte de los pequeños capitales o del público en general.
Plataformas de crowdinvesting
Las plataformas de crowdinvesting facilitan que los inversores minoristas (economía colaborativa) tengan acceso seguro a mercados que antes estaban restringidos a los grandes capitales, como era el caso del sector inmobiliario. Dicho de manera más fácil, esta forma de inversión consiste en que los inversores individuales agrupan su dinero para reducir el riesgo, impulsar su rentabilidad e invertir en el sector inmobiliario.
El éxito de estas plataformas se basa en varios factores:
- Facilita la entrada en el sector inmobiliario de capitales que de otra manera estarían fuera.
- Permite la diversificación del dinero, pues facilita la inversión en varios inmuebles a la vez.
- Reduce el riesgo de error al invertirse en activos seleccionados por expertos.
- Aumenta las probabilidades de éxito (mayor retorno en la inversión).
Para el sector inmobiliario, la llegada de estos nuevos inversores estimula un mercado que en algunos países empezaba a languidecer y reduce el peso de las empresas financieras en el mismo. Además, y no menos importante, el crowdinvesting favorece la inversión y aleja la especulación, pues el tipo de inversor es más estable en el tiempo al no depender de la revalorización de un único activo, pues descansa mucho en los alquileres.
El crowdinvesting permite desembolsos mínimos
Existen estudios en Estados Unidos sobre cómo la inversión directa en inmuebles ofrece rentabilidades muy atractivas con menor volatilidad que en otros activos (bolsa) siempre para grandes capitales que podían diversificar (poner su dinero en varios inmuebles), por lo que el mercado minorista estaba deseando tener acceso de una forma razonable al mismo.
Era la llamada regla del 20%: Históricamente, los inversores que tenían un 20% de sus activos totales en inmuebles obtenían mejores retornos que los que se limitaban a los activos financieros (bolsa, deuda, etc.). Al poder entrar mediante crowdinvesting con desembolsos mínimos (50 euros, por ejemplo, en la plataforma Housers) todos los minoristas tenían acceso.
El éxito de las Reits en los países sajones y de las Socimis en España en estos últimos años, daba muestra del interés del inversor minorista por el sector inmobiliario, más aún cuando la llegada de los nuevos instrumentos coincidía con la recuperación del sector.
En países como Estados Unidos se han eliminado algunas restricciones legales para facilitar el trabajo a las plataformas de crowd investing en todo el proceso de obtención de capitales, compra de los activos inmobiliarios o registro posterior de los mismos porque han visto el beneficio para los inversores minoristas para el sector en sí.
En otros, no obstante, todavía hay muchas barreras que superar para poder impulsar esta actividad que, no obstante, ha venido para quedarse y que ha permitido la recuperación de un alicaído sector inmobiliario.







