¿Cómo será la ciudad de Londres en el año 2020?
Los datos son la clave de la industria y todo el mundo, desde las startups a las grandes corporaciones, están intentando controlarlos. Pero ¿qué diferencia supone el potencial para la conectividad y la digitalización del entorno urbano en por qué y cómo desarrollamos nuestras ciudades?
Tim Stonor de Space Syntax abrió la conferencia del Urban Land Institute discutiendo las herramientas necesarias para desarrollar ciudades inteligentes. Observó que nuestro acceso a los datos ha aumentado de forma exponencial, pero su poder real depende de cómo los utilicemos.
Space Syntax utiliza datos para mapear la conectividad invisible de las ciudades y son de la idea de que el diseño de las calles es mucho más significativo que el diseño de los edificios individuales cuando hablamos del futuro de las ciudades.
Tim ilustró este punto superponiendo mapas de datos que mostraban, por ejemplo, cómo los puntos calientes para los paseantes se relacionaban con los mapas de puntos de elevado valor inmobiliario. El grado de sinergias entre estos y otros ejemplos que facilitó fue sorprendente. Ellos utilizan los datos para predecir el impacto de nuevos desarrollos en un área con el propósito de impulsar los retornos que abarcan desde un mayor valor del suelo a una mayor seguridad en las calles.
Tim describió los datos como el tercer eje de análisis para las ciudades inteligentes –el primero y el segundo, siendo las dimensiones tradicionales de tiempo y espacio. Explicó que este tercer eje ofrece la oportunidad de desarrollar nuestras ciudades de forma más holística y conseguir mejores y más sostenibles retornos socioeconómicos para nuestro desarrollo urbano.
Integración de datos y adopción de la tecnología
El doctor Larissa Romualdo-Suzuki de la GLA ofreció un ejemplo práctico del poder de los datos. Suzuki discutió sobre el mapa actual de Londres un proyecto que muestra desarrollos en marcha y proyectados por la ciudad. Su objetivo es mejorar las infraestructuras de Londres y, simultáneamente, mapear modelos de crecimiento por toda la ciudad. Es interactivo, con una alerta que notifica a potenciales inversores sobre el desarrollo de la actividad en una zona particular.
Hay ineficiencias y ventajas prácticas que ganar con ello. Por ejemplo, los proveedores de servicios pueden coordinar sus actividades para limitar el número de ocasiones que una calle debe ser levantada – algo que seguro será bienvenido por todos.
Sin embargo, quedó claro durante el curso de la conferencia que éste y otros proyectos tecnológicos afrontan un reto crucial, que es convencer a los accionistas que compartan los datos. La colaboración determina el éxito o fracaso de los proyectos y el mapa de Londres es un gran ejemplo de cómo la cooperación puede facilitar ventajas para todos los implicados.
Pero ha sido muy duro. El reto de cambiar las ideas es un salto muy difícil para el sector inmobiliario. Una encuesta entre la audiencia mostró que en algunas áreas la adopción de la tecnología es muy baja aún y, como Scott Cain de Future Cities Catapult señaló más tarde, sólo la caza y la agricultura van más despacio en la adopción de la tecnología que el sector inmobiliario.
Colaboración, asociación y reparto de ventajas
¿Cómo se ha producido este cambio? El éxito o fracaso de las startup en el sector demuestra ya que el compromiso y la colaboración entre nuevas entidades y los jugadores antiguos es esencial. Hay sinergias entre grandes empresas y pequeñas firmas de datos, y estos datos son la sangre para alguna de estas organizaciones.
Pero las ventajas de la colaboración se extienden más allá del éxito de las partes implicadas; el poder de la asociación se hizo un asunto recurrente en la conferencia, siendo Malmoe un excelente caso de estudio.
Malmoe en Suecia es una ciudad sostenible con un plan de desarrollo que integra un objetivo ambicioso para utilizar un 100% de energía renovable local en la estrategia de la ciudad. Impulsado por E.On y la propia ciudad, el proyecto es exitoso porque el gobierno local trabaja cerca y en colaboración con la industria y los residentes para conseguir eficiencias en la electricidad y la calefacción. Petter Renberg de E.On describió esta ciudad sostenible como una serie de ventajas para las autoridades, las empresas energéticas y los ciudadanos.
Estocolmo está siguiendo un modelo parecido para la integración de la energía y la infraestructura digital, tal y como Erik Rylander dijo. Erik remarcó cómo la infraestructura digital, igual que los centros de datos, debería ser vista como parte integrada de la ciudad para crear valor en todos los aspectos digitales y medioambientales de una ciudad.
Tanto Petter como Erik enfatizaron que al permitir pensar de forma ecológica proporciona mayor valor vía mejoras de conectividad y permitiendo la digitalización para crear ciudades más sostenibles.
Alta resolución
Cuando se trata de decir cómo será Londres en el año 2020, la perspectiva fue parte de Vucity. Vucity ha creado un modelo 3D en alta resolución de toda la ciudad que puede ser superpuesto con una variedad de datos de la ciudad y medioambientales, que van desde zonas de inundaciones, a los proyectos del ayuntamiento.
Muestra el paisaje existente, pero también los desarrollos en marcha y proyectados. De esta manera, un edificio propuesto podría parecer fuera de sentido en el paisaje actual, pero en el contexto de la ciudad del futuro de 2020 podría encajar.
Pensar entre todos es el futuro
Tim Stonar identificó los tres requisitos de una ciudad inteligente que son, buena pinta, durar mucho y trabajar bien. Sin embargo, la necesidad de estos tres componentes no es nueva; duración, utilidad y belleza (Firmitas, Utilitas et Venustas) han sido percibidas como cruciales para el desarrollo desde la antigua Roma del arquitecto Vitruvius en el 15 A.C.
Así, aunque la ambición de crear un entorno urbano exitoso no es nueva, las formas de conseguirlo son cada vez más avanzadas y dinámicas – como demostró Vucity. Pero los datos, el diseño y la tecnología no bastan; las ciudades inteligentes también dependen de la visión financiera, el apoyo y el liderazgo para tener éxito.
Al acelerarse el ritmo de los cambios en nuestro entorno urbano, los datos son un recurso poderoso, pero es la calidad de los socios, la colaboración y el trabajo en equipo lo que definirá nuestra ciudad del futuro.
Original de Robert de Jong en uk.uli.org el 28 de julio.







