Bitcoin y la blockchain: La inevitable revolución proptech
El conocimiento sobre el blockchain o cadena de bloques estaba restringido a un número muy limitado de expertos. Aunque sus peculiaridades técnicas todavía son un misterio para muchos, existe una creciente percepción de sus implicaciones. Industrias de todo tipo, desde financieras a manufactureras, desde las de distribución minorista hasta las de salud, se están despertando ante su potencial disruptivo. La industria inmobiliaria no es la excepción, aunque el cambio que va a producir todavía no se valora en su totalidad.
El blockchain es un registro de datos que se distribuye por varias localizaciones. Este ‘libro mayor’ es de fuente abierta, lo que significa que es accesible a todos. Por lo tanto, establecer quién es el dueño de qué y transferir la propiedad entre diferentes entidades es mucho más fácil que para otros registros, como el Registro de la Propiedad.
La implementación del blockchain en el sector inmobiliario implicará transacciones más rápidas y seguras para los alquilados, propietarios e inversores. Implicará también mayor eficiencia y menores costes. Su punta de lanza, no obstante, son la transparencia y la incorruptibilidad. Dado que los datos se distribuyen a través de toda la Red, siempre existe un registro cronológico al alcance de todos. La capacidad informática precisa para que el sistema funcione hace imposible la corrupción.
No es una coincidencia que los países más afectados por la corrupción y el riesgo geopolítico sean los líderes en la aplicación del blockchain al sector inmobiliario. Ucrania, un país considerado como ‘poco transparente’ en el índice JLL Europe Real Estate Transparency Index 2016 ha establecido una subasta de activos inmobiliarios descentralizado basado en blockchain.
Estonia ha probado la infraestructura ‘Keyless Signature’ (firma sin llaves) utilizando el blockchain, lo que permite a los ciudadanos verificar los registros públicos y reduce el riesgo de manipulación. Y más países les seguirán en respuesta a la demanda pública de transparencia y seguridad en las propiedades.
Los contratos inteligentes que utilizan el blockchain facilitarán la verificación y aplicación de las negociaciones de contratos. No harán falta ni abogados, ni autoridades públicas para la confirmación de la validez del contrato. Las implicaciones en costes, eficiencia y velocidad de los contratos inteligentes no son enormes.

Bitcoin
Por otro lado, el blockchain sostiene una criptodivisa, el bitcoin, que juega un papel importante en el conocimiento de la cadena de bloques. El bitcoin está todavía considerado más como algo de informáticos y demás que de residentes en inmuebles. Sin embargo, esta moneda virtual tiene su propio espacio ya en el mundo de las divisas. Su valor actual se estima en más de 14.000 millones de dólares según Coindesk, y está al alza. De hecho, se encuentra en sus máximos históricos frente al dólar.
Bitcoin está en boca de todos y ahora la aceptan empresas como Microsoft, Dell, Subway, Wholefoods y Tesla. Los grandes bancos están acumulando bitcoins. Es una divisa verdaderamente global, que utiliza una encriptación del máximo nivel para mantener su seguridad. Las transacciones directas en una sola divisa eliminan los intermediarios y sus minutas, y reduce el tiempo que se pierde en las casas de cambio y otras ineficiencias.
Los negocios y las carteras inmobiliarias son globales, superando las fronteras y las divisas. Bitcoin ofrece una solución contra las fluctuaciones de las monedas locales y es una forma más fácil de asegurar la evolución de una cartera en base a una única divisa. En tiempos de incertidumbre cuando los políticos provocan tales impactos en las divisas, el bitcoin se muestra cada vez más como un activo seguro. Su uso en las transacciones inmobiliarias va a subir y, quizás, con el tiempo será la divisa inmobiliaria por defecto.
La evolución del blockchain y del bitcoin sucede a un ritmo de locos. Sin embargo, está creciendo lejos de la vista de todos. Con la adopción de otras tecnologías su despegue va a vivir un punto de inflexión muy pronto y su uso se popularizará de forma exponencial. JLL ha estado explorando el impacto de la tecnología en el futuro. Nuestro trabajo pone énfasis en la necesidad de que los negocios estén preparados para alcanzar el cambio tecnológico. Sería prudente para el impacto del bitcoin y del blockchain que formaran parte de las estrategias tecnológicas del sector inmobiliario.
Resumen y traducción de un artículo de Tom Duncan en el blog de JLL (Jones Lang LaSalle)







