Beneficios y retos de la digitalización inmobiliaria
La digitalización no conoce fronteras, está impactando negocios en todas las industrias. El inmobiliario no es la excepción y afronta algunos de los cambios tecnológicos más significativos. Esto proporcionará unas oportunidades increíbles para la eficiencia, el crecimiento y la transformación.
Estas oportunidades provienen de una poderosa combinación de tecnología, datos y comunicaciones. En hardware, por ejemplo, los sensores, han sido miniaturizados de forma increíble. Ahora hay datos casi ilimitados, escalables y baratos gracias a la nube. La adopción por las empresas de nuevas tecnologías tales como la realidad virtual, análisis de datos, inteligencia artificial, robótica o cadenas de bloques están transformando las operaciones y creando nuevas fuentes de ingresos en todos los subsectores inmobiliarios.
Sin estrategia digital, no hay estrategia
Este artículo del bufete especializado Ashurst cubre algunas de las tendencias clave para 2017, así como las implicaciones legales que deben ser consideradas cuando se introducen las nuevas tecnologías en la operativa interna, se cambian los modelos de negocio o se cierran acuerdos de asociación.
Como nos vemos en la necesidad de resumir el artículo, ponemos énfasis en la conclusión de los autores: “Como ocurre con cada nuevo desarrollo, la digitalización eleva las incertidumbres y las complicaciones. Sin embargo, el éxito siempre ha implicado pensar más allá, y ahora eso implica pensar en digital. Es bastante simple: si una empresa no tiene una estrategia digital, no tiene estrategia, y sin estrategia, podría no tener negocio”.
Uno de los desarrollos más obvios en proptech ha sido el ascenso del negocio online (sobre todo en el sector residencial). La realidad virtual crece en popularidad como forma de marketing y en EE.UU. ya supone 1.000 millones de dólares, según Goldman Sachs. Esperamos que las inmobiliarias se alíen con empresas tecnológicas para desarrollar el uso de realidad virtual, ‘a la carta’.
Otro aspecto muy relevante son los edificios inteligentes, gracias al Internet de las Cosas (IoT) que llevan en su interior, y que les permite encargarse de las tareas rutinarias, detectar mal funciones o defectos, etc. Veremos más inmuebles automatizados a pesar del incremento de riesgos asociados, como los ciber ataques, porque se puede trabajar en ello mejorar su defensa con procesos o, llegado el caso, seguros.
La impresión digital en 3D permite fabricar casas ‘in situ’ además de hacer posible la personalización. Una firma china construyó diez casas en 24 horas con una impresora 3D el año pasado. No tardarán en seguirla otros, aunque deban solventarse primero los aspectos legales sobre los derechos del copyright en archivos del tipo CAD (Computer Aided Design).
La digitalización y el futuro de las operaciones inmobiliarias
Los espacios digitalizados pueden ofrecer oportunidades mejoradas para ofrecer contenido y la conectividad es un aspecto clave para la comercialización de un inmueble (banda ancha o wifi). Tampoco es baladí el asunto de los contratos inteligentes o la cadena de bloques. Cerrar operaciones inmobiliarias en Internet será una realidad cada vez más evidente, gracias a la seguridad que aporta la cadena de bloques o blockchain, si bien creemos que sus aplicaciones prácticas tardarán un poco en ser aceptadas por el mercado debido a la incertidumbre legal.
Por último, en la parte de las empresas resultan vitales los modelos impulsados por datos, pues los datos (data) son la moneda de la economía digital y eso tiene importantísimas implicaciones legales; y los lugares de trabajo y las tiendas, flexibles, cada vez más virtuales, con lo que eso implica en las oficinas ‘fijas’ como las conocemos ahora – co working, networking, innovación… y sus implicaciones en los alquileres y en los edificios a alquilar.
La última idea del artículo recuerda que el cambio hacia un negocio más centrado en tecnología cambiará los perfiles corporativos en materia de dependencia de terceras partes, ratings crediticios y disponibilidad de liquidez. Como resultado de todo ello, la digitalización está impulsando los acuerdos empresariales en forma de joint ventures, asociaciones, spin-offs, capital riesgo o fusiones y adquisiciones (M&A) algunas veces como alternativa al R&D (I+D+i).







