Casos de crowdfunding en la construcción
El recurso de financiación que conocemos como crowdfunding es cada vez más utilizado por los responsables de proyectos de construcción, sobre todo cuando tienen como objetivo cumplir una función social o pública. Es una tendencia al alza en la arquitectura.
Qué es el crowdfunding y cómo funciona
Este tipo de financiación, conocido como micromecenazgo en nuestro idioma, se sirve de diversas plataformas online de tecnología para solicitar al público su aportación económica con la intención de iniciar o dar término a cualquier iniciativa que requiera de una inversión económica. Normalmente se trata de proyectos que no encuentran otra vía para sufragarse, pero también es un medio que suele ofrecer algún tipo de recompensas o de incentivos adicionales si nos decidimos por hacer algún tipo de donación.
De esta forma, los profesionales de cualquier sector ponen a disposición de cierta comunidad los datos de su proyecto y detalles de sus avances en el mismo, al tiempo que disfrutan de total libertad creativa. En el caso del crowdfunding para construcción los responsables de proyectos pueden consultar y diseñar sus ideas de cara al público local. Puede servir para dar cabida a proyectos que antes podían ser inimaginables.
Casos reales de micromecenazgo en el sector construcción
A continuación, vamos a acercarte algunos de los casos más exitosos de micromecenazgo para proyectos del sector construcción:
– Puente peatonal en Rotterdam: este puente de 390 metros se financió mediante aportes de los ciudadanos de la ciudad en una iniciativa llamada “Yo construyo Rotterdam”. Actualmente terminado, su construcción comenzó en el año 2012. Conecta el centro de la ciudad con los barrios del norte y sirvió para reactivar económicamente la zona. Tiene un característico color amarillo y los mecenas del proyecto tienen sus nombres plasmados en la madera que se usó para construirlo.
– Iniciativa +Pool: este proyecto sirve para diseñar piscinas flotantes en los ríos de la ciudad de Nueva York, creando espacios limpios de su agua normalmente contaminada para practicar la natación. La iniciativa ha tenido dos campañas de gran éxito, una en el año 2011 y otra en el 2013. Los mecenas adquieren un azulejo para construir una piscina y a cambio reciben la reserva de espacio para cuando se haga su inauguración.
– Un generador de anillos de vapor: la compañía BIG recurrió al micromecenazgo para proponer el diseño de un generador de anillos de vapor para una planta de procesado de residuos que tienen en Copenhague. Los anillos de vapor servirían para advertir a los ciudadanos de que la planta ha emitido una tonelada de dióxido de carbono. Es una propuesta que tiene un carácter simbólico, pero que superó casi el doble de dinero que necesitaba para llevarse a cabo.
No hay duda de que el crowdfunding es el futuro para muchos proyectos de construcción. Una oportunidad para diseñadores y constructores que necesitan financiación.







