La tecnología blockchain amenaza al ‘sector de la confianza’
“Nos gustan las listas porque no queremos morir.” Lo que Umberto Eco, un escritor italiano dijo sobre los seres humanos también se aplica a las instituciones que crean. Sin listados de personas y cosas, la mayoría de las organizaciones grandes colapsarían.
Los listados van desde simpes listas a bases de datos complejas, pero todas tienen un gran problema: debemos confiar en los que las mantienen. Los administradores tienen el poder. Pueden abrir y cerrar cuentas corporativas, borrar registros o añadir nombres. Para impedir que hagan trampas y pillarles i las hacen, la sociedad ha de depender en todo tipo de herramientas, desde auditorías a supervisiones. Todos juntos, los que tienen las listas y los que los vigilan forman uno de los negocios menos conocidos del mundo, el de la confianza.
Imagina ahora un universo paralelo en el que las listas se declaren independientes: Se mantienen solas. Esta es la promesa del “blockchain”, el sistema que sostiene al bitcoin, una moneda digital y a similares tecnologías de capas. Si los blockchains se hacen con el poder, como sus fans pronostican, ¿Cuáles serán las implicaciones para la ‘industria de la confianza’?
Doble entrada contable
No sería la primera vez que algo así ocurre. Hace 500 años apareció la técnica contable de la doble entrada. Fue un gran paso en el desarrollo dela empresa moderna y la economía. Werner Sombart, un sociólogo alemán que murió en 1941, argumentaba que la doble entrada supuso el nacimiento del capitalismo, pues permitía que otras personas aparte del propietario de un negocio supieran de sus finanzas.
Ahora, el blockchain libera la información de la organización. Quizás no era eso lo que Satoshi Nakamoto, el creador del bitcoin, tenía en mente cuando lo creó. Su objetivo era crear una versión p2p del dinero electrónico. Con este fin creó un nuevo tipo de base de datos, el blockchain, que facilita una prueba de quién es el dueño de qué en un momento determinado.
Y contiene la historia de pagos de cada bitcoin en circulación. La encriptación hace teóricamente imposible alterarlo una vez que la transacción está registrada; las copias están en todos los ordenadores que forman la red bitcoin, por lo que cualquiera podría detectar que algo está mal. Un “mecanismo de consenso”, un complejo mecanismo criptográfico que reemplace las listas tradicionales, convierte al blockchain en una entidad independiente.
Pronto se vio que tal sistema podría utilizarse para otras cosas y aparecieron otros ‘bitcoin’, como Ethereum. Esta cripto-divisa permite añadir ‘contratos inteligentes’ que encapsulan los términos de un acuerdo que se ejecuta de forma automática.
Cuando el fraile italiano Luca Pacioli, escribió su primer libro con doble entrada en el siglo XV no podía imaginarse lo que iba a conllevar su técnica contable. Hoy, muchas start ups sugieren que los blockchains podrían cambiar el mundo.
Los blockchain pueden cambiar el mundo
Everledger, por ejemplo, mantiene los registros sobre activos valiosos. La firma ha registrado el ID de más de un millón de diamantes, facilitando así el seguimiento de las gemas (robadas o procedentes de zonas en guerra).
Moxie Marlinspike, un emprendedor anarquista, y otros han ya pedido la abolición de esclavitud de los ID impuesta por los sistemas de registro nacionales. Evernym, Jolocom y uPort trabajan en servicios que permitirán registrar identidades a las personas.
Y con la posibilidad de gestionar identidades surge la posibilidad de crear países virtuales, como Bitnation. Cualquiera puede convertirse en ciudadano allí con sólo aceptar su constitución. Par hacer negocios allí, hay que construirse una reputación al operar sobre la plataforma.
Otra gran función de este tipo de capas es servir como fuentes de ‘verdad’. Cualquier tipo de información puede ser adosada a una entrada en blockchain. En caso de guerra, incluiría el origen, desarrollo, etc. en conjunto, todos esos datos podrían ser la verdad de un hecho relevante.
Georgia, Suecia y Ucrania están probando la tecnología para digitalizar partes de los registros de tierras. Y Delaware está impulsando blockchains para los registros corporativos.
Contratos inteligentes
Las transacciones sobre blockchains también podrían servir para impulsar los contratos inteligentes. Slock.it, otra start up, está desarrollando cerrojos físicos que tiene una existencia digital en Ethereum. Cuando se envía vía ether, este contrato inteligente abre la cerradura. Esto podría permitir nuevas formas de compartir cosas. Alguien podría alquiler un coche simplemente transfiriendo dinero a un contrato inteligente y salir conduciendo.
Los contratos inteligentes prometen cambiar la economía más que cualquier otra aplicación del blockchain. Podrían saltarse la mayoría de los procesos rutinarios del negocio. Algunas empresas podrían no ser más que un compendio de contratos inteligentes, formando firmas reales que sólo viven en una blockchain.
Hay versiones más simples de estructuras de este tipo llamadas ‘initial coin offerings’ (ICOs), y que han creado la primera burbuja de la economía blockchain. En una forma de crowdfunding, las start ups fijan un contrato inteligente en Ethereum y publican un “papel blanco”, o prospecto. Los inversores pueden entonces enviar ether al contrato inteligente, que de forma automática crea “tokens” que pueden ser negociados como acciones.
Todo esto da una idea lo que que sería posible, afirma Albert Wenger de Union Square Ventures (USV), una firma de capital riesgo. El piensa que estas organizaciones descentralizadas podrían un día sacudir a los gigantes tecnológicos. Argumenta que estos gigantes son auténticas bases de datos descentralizadas que mantiene los registros de sus compras (Amazon), usuarios y sus amigos (Facebook), y previas búsquedas en Internet (Google). “Su valor deriva del hecho que controlan la base de datos y deciden quién ve qué parte de todo ello y cuándo,” afirma.
USV ha invertido en alternativas descentralizadas, como OpenBazaar, un mercado de e-commerce. En vez de visitar una web, los usuarios descargan un programa que les conecta a otra gente que quiere comprar y vender bienes y servicios.
Ventajas para las instituciones públicas
En algunas áreas el blockchain podría incluso facilitar la vida a los gobiernos. El año pasado, Dubai anunció que quiere todos los documentos públicos asegurados en blockchain para 2020, un pre requisito para que las agencias se hagan completamente sin papeles. La tecnología podría también utilizarse como una plataforma barata para que los países pobres consigan eso de lo que más: eficiencia pública y seguridad en los contratos. Y algunos esperan que el blockchain haga que naciones Unidas trabaje mejor, con más transparencia y evitando desperdicios.
La tecnología está hoy lejos de soportar todas estas aplicaciones. Tales capas podrían no ser tan inmutables como parecen y los blockchains todavía tiene que demostrar que pueden crecer los suficiente. Sin embargo, si la historia de la tecnología digital es una guía, estas barreras se superarán.
Un aspecto más grande es la resistencia institucional, como están descubriendo algunos entusiastas del blockchain. Los departamentos no están dispuestos a ceder el control de sus listados porque significa una pérdida de poder. En muchos casos no está claro cuánto valor podrían añadir los blockchains. Por ahora, los servicios de pagos convencionales parecen más eficientes que sus contrapartidas descentralizadas.
La política también será un problema. El bitcoin muestra que incluso cuestiones técnicas simples pueden convertirse en luchas interminables entre potenciales perdedores y ganadores. Incluso tras años de discusiones, los implicados en el bitcoin todavía tiene que acordar cómo incrementar la capacidad del sistema.
¿Deberían las blokchain gestionar el mundo?
Algunas advertencias ya se están escuchando. Si las capas irrumpen el negocio de la confianza, se perderán muchos puestos de trabajo administrativos, quizás más incluso que con la inteligencia artificial. Algunos han llamado a los blockchains una conspiración libertaria. Otros temen el desmantelamiento de instituciones que los humanos han construido con muchos esfuerzos.
“Cada vez que utilizamos una capa distribuida participamos en un cambio de poder desde las autoridades centrales a las estructuras no hieráticas y p2p,” escribían recientemente investigadores en el Parlamento Europeo. Hay entonces preocupaciones de que los fríos y duros blockchains y unos contratos demasiado inteligentes para su propio bien anquilosarán la sociedad o la harán desbocarse.
Resumen de un artículo publicado en economist.com el 15 de julio.







