Robots constructores que prometen cumplir los tiempos a rajatabla
La automatización de los trabajos que permiten los avances en robótica siempre ha producido un cierto grado de paranoia entre los empleados de muchos sectores. Sin embargo, tenemos que asumir que el rápido aumento de la demanda de vivienda no se puede atender actualmente de una forma efectiva.
La implementación de robots constructores llega para ofrecer una serie de ventajas innegables a la hora de aportar precisión y rapidez en las tareas de construcción y en las de otro tipo de industrias. De todo ello vamos a hablarte a continuación.
Las nuevas posibilidades de la digitalización
Como ya te imaginarás, en el sector de la construcción, hasta hace muy poco, no existían márgenes de error estandarizados ni niveles de tolerancia. Y en el caso de contabilizarse, se hacía mediante unidades de medición demasiado amplias. El uso de robots reduce todos los niveles de precisión a milímetros.
Los niveles de producción de un robot constructor a la hora de colocar ladrillos supera en hasta 10 veces las capacidades de un obrero. Un ser humano podría colocar entre 300 y 600 ladrillos en una jornada de unas 8 horas, mientras que una máquina colocaría hasta 3.000.
Las ventajas de la nueva tendencia en robots para la construcción
Existen numerosas ventajas que te formarán una idea más precisa de hasta qué punto la automatización de los trabajos de construcción supone una revolución:
- Es posible controlar todas las operaciones mediante sencillas órdenes desde un terminal informático, incluido un smartphone.
- El control remoto de los robots permite determinar desde las horas de trabajo que realiza cada día la máquina, hasta las condiciones de humedad y temperatura en las que está trabajando.
- Un robot puede hacer horas extra y trabajar por ejemplo hasta 10 horas al día sin necesitar descanso alguno. De este modo, puede llegar a colocar en un día hasta 4.100 ladrillos.
La construcción, un sector que se resiste a la automatización
A pesar de los avances en tecnología y digitalización, la realidad es que el sector de la construcción continúa utilizando las prácticas de trabajo más anticuadas y tradicionales. Como decíamos al principio, el volumen de trabajo que las empresas pueden afrontar cada vez se distancia más de la demanda real de viviendas. La solución pasa por la automatización.
Para ello, se han diseñado por parte de algunas empresas unidades de robots dedicadas específicamente a la colocación de ladrillos en paredes rectas. Estos aparatos consisten en brazos robóticos que operan desde camiones, y que se calibran según las necesidades de cada nueva construcción. Estos robots podrían levantar una vivienda a base de bloques de un metro que se arman en un tiempo de 2,5 minutos. El resultado es que una casa podría terminarse en unas 16 horas de trabajo.
Ante tal efectividad, varias empresas ya diseñan vehículos autónomos para la construcción y otros sectores, mientras que se sigue desarrollando software para su control y automatización.
Como puedes comprobar, la robótica ha llegado para quedarse, y la demanda de vivienda y la competitividad justifican los procesos de automatización. Si quieres saber más sobre tecnología y nuevos avances, visita nuestro blog en Proptech.es.







